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Oraciones disyuntivas

Publicado por Pablo

ordisyuntivas.jpgEn “La guía de lengua” hemos hecho referencia a diferentes tipos de oraciones. En concreto, hemos dicho que una oración, entendida en sentido amplio y general, es una forma de expresar un enunciado complejo. También hemos afirmado que las oraciones, en un primer grado, pueden dividirse entre simples y compuestas dependiendo del número de verbos -o para ser más precisos: del número de predicados- con los que cuenten. Así, una oración con un predicado sería una oración simple, mientras que otra oración con dos, o tres predicados, caería en el grupo de las oraciones compuestas.

Este último grupo es más prolífico en cuando a subdivisiones que el de las oraciones simples. Entre las oraciones compuestas encontramos dos grandes grupos que las incluyen casi todas: las oraciones subordinadas, en las que una de las oraciones actúa en un nivel jerárquicamente inferior a la otra; y las oraciones coordinadas, en las que ambas oraciones están al mismo nivel jerárquico, o lo que es lo mismo, ninguna es más importante que la otra.

Dentro de este último grupo, vamos a ocuparnos en este artículo de un tipo concreto de oraciones coordinadas conocido como el de las oraciones disyuntivas.

Este tipo de oración es aquél en el que, entre los enunciados que la conforman, se produce un fenómeno de disyunción. Disyunción signfica separación o desunión, luego lo que se produce entre ambas partes de la oración es un fenómeno que podríamos calificar de oposición o enfrentamiento. El primer enunciado se opone al segundo, y viceversa, de forma que si se cumple uno, no se puede cumplir el otro. Veamos algunos ejemplos:

O haces lo que te he dicho o tendré que castigarte

¿Te gusta la Coca-Cola o prefieres la Pepsi?

En este lugar o hace un calor insoportable o un frío terrible

¿Vas a hacer lo que prometiste, o es que nos mentiste a todos?

Como se puede observar, la forma de crear oraciones disyuntivas es haciendo uso de la construcción “o… ENUNCIADO 1 o… ENUNCIADO 2”, aunque no siempre sea necesario incluir ambas “oes”. La primera “o”, en realidad, es casi siempre omitible, y es la segunda la que aporta a al frase el significado disyuntivo que requiere.

Este tipo de oraciones son muy utilizadas en fórmulas interrogativas, cuando preguntamos por las preferencias de alguien. Y cuentan también con un poderío enfático nunca despreciable, al poder incluir en la misma frase el opuesto de lo que se quiere decir para añadir dramatismo (“¿vas a hacer lo que prometiste, O nos mentiste a todos?”).