Viajes por el Scriptorium, de Paul AusterDesde el mes de febrero podemos encontrar en las librerías de España el último libro del escritor recientemente galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de las Letras, Paul Auster.

En “Viajes por el Scriptorium” nos encontraremos con un personaje central, un hombre mayor, de apellido Blank. En las novelas de Auster, ningún nombre es casualidad. Por ejemplo, en La noche del Oráculo (2004) habita un personaje llamado Trause, que leído al revés dice “Auster”, el apellido del autor. Aquí, en Scriptorium, no se hace excepción. “Blank” en inglés significa, entre otras cosas, “en blanco”. Esto es lo que padece nuestro protagonista, una aparente amnesia.

Sumido en este desconcierto sobre quién es, se encuentra solo en una habitación, donde hay una cama, un escritorio, un manuscrito y una lámpara. Entonces es cuando comienzan a aparecer los visitantes. A través de ellos, Mr. Blank intentará recordar quién es y su pasado. Algunos lo tratarán amablemente, y otros llegarán con reproches, dejando a Blank confuso, ya que no sabe qué es lo que les hizo a estas personas.

Pues bien, aquí se pone interesante. En el segundo párrafo de esta reseña mencionamos a Trause, de La noche del Oráculo. Él es uno de los visitantes. Asimismo, otros personajes de obras anteriores del escritor estadounidense irán visitando a Blank. De este modo, se hace indispensable leer las otras novelas del autor, si es que queremos disfrutar al máximo ésta, y ejercer la nostalgia con cada llegada a la habitación de este misterioso señor.

Una obra recomendable, siempre y cuando sean ya seguidores del gran Paul Auster.