16
Feb

Las pequeñas memorias, de José Saramago

Publicado por Julian el 16 de Febrero de 2007 a las 08:21 am

Las pequeñas memorias, de José Saramago¿Cómo es la vida de pequeño de un premio Nobel? ¿Será muy distinta a la de un chico cualquiera? Esta pregunta nos hacemos cuando vemos el nuevo libro del escritor portugués José Saramago.

Con el título de “Las pequeñas memorias”, Saramago nos deja entrar en su infancia para investigar porqué es el hombre que es hoy. Como bien indica la psicología, los primeros años son los formadores de la personalidad, y Saramago lo tiene bien en claro, dado que por eso abarcó sólo las primeras 14 primaveras de su existencia en su autobiografía. De este modo, a diferencia de las memorias de otros autores, el escritor Premio Nobel en 1998, no nos va a contar sus premios y grandes logros académicos, sino que nos va a contar los pequeños detalles que lo marcaron de por vida.

Saramago cuenta alegremente que con este libro ha revivido a sus familiares muertos. Nos dice que esas personas que tanto quiso no dejaron una marca material en el mundo y que él, al incluírlos en una obra literaria, los ha inmortalizado.

Algo a destacar y que es fundamental para entender el libro, es que la historia se cuenta desde la perspectiva del Saramago joven, un niño pobre de una aldea de Portugal, y no del adulto. Así es que viviremos nuevamente todas las emociones sentidas, en lugar de leer una mera recapitulación de hechos. Saramago dice:

Un adulto escribe memorias de adulto, acaso para decir: “Miren qué importante soy”. He hecho memorias de niño, y me he sentido niño haciéndolas.

15
Feb

Los signos de puntuación

Publicado por Julian el 15 de Febrero de 2007 a las 09:29 am

Los signos de puntuaciónLos signos de puntuación no sólo sirven para hacer emoticons en el chat, también sirven para organizar textos ;-)

Los signos de puntuación están presentes en la escritura occidental.

En un texto, es fundamental transmitir una idea con claridad. Para ello, debemos utilizar los signos de puntuación, que nos ayudarán a organizar las oraciones, párrafos, y el texto en general, además de, por ejemplo, descartar ambigüedades. Nos indican pausas, jerarquías y énfasis.

Cabe resaltar que las reglas de puntuación no siempre son seguidas al pie de la letra, ya que existen estilos de escritura que prefieren puntuar de una manera distinta. Sin embargo, existen recomendaciones y reglas generales que sí debemos tener en cuenta siempre a la hora de sentarnos a escribir.

La coma:

Simboliza una pausa breve. Se utiliza para:

- Separar los miembros en una enumeración, salvo los que vengan precedidos por alguna de las conjunciones “y”, “e”, “o”, “u”, “ni”.

- Separar ideas distintas que se encuentran en una misma oración.

- Indicar un hiperbatón, es decir, una alteración del orden acostumbrado en los componentes de una oración.

- Separar un vocativo (que es cuando se identifica al receptor) del resto de la oración.

- Separar complementos explicativos de un nombre.

- Separar una aclaración o explicación dentro de la oración.

- Indicar la omisión de un verbo.

- Separar las expresiones que anuncian explicaciones, como “sin embargo”, “es decir”,” por consiguiente”,”entonces”, etc.

El punto:

Indica el final de una oración, actuando como separador. Hay cuatro tipos diferenciables:

- Punto y seguido: Tiene como función separar las oraciones contenidas en un mismo párrafo. Cada oración presentará una idea nueva, pero siempre manteniendo el tema principal que el párrafo quiere comunicar.

- Punto y aparte: Se encarga de separar párrafos. Deberemos utilizarlo cuando queramos presentar una nueva idea, distinta a la que venimos planteando.

- Punto final: Tiene como finalidad señalar el fin del texto.

- Punto de abreviatura: Este caso es totalmente distinto a los anteriores. Sirve para anunciar la abreviación de una palabra. Por ejemplo: Sres., Flia., etc. La palabra que sigue a esta clase de punto no lleva mayúscula.

El punto y coma:

Se sitúa entre el punto y la coma, siendo una pausa mayor que la coma, y menor que el punto. Ponemos punto y coma para:

- Separar series de elementos que ya están separados por comas.

- Para indicar hecho-consecuencia. El punto y coma va entremedio.

- Para separar oraciones sobre el mismo tema.

- Para empalmar oraciones relacionadas por una conjunción de tipo adversativa (“pero”, “sin embargo”, etc.).

Los dos puntos:

Tienen como función principal enfatizar lo que viene luego de ellos, llamando la atención del lector y con una pausa similar a la del punto. Se utiliza:

- Antes de una enumeración.

- Cuando se cita textualmente.

- Cuando se confirmará, se resumirá o se sacará una conclusión de lo que se ha dicho en la misma oración.

- Luego del encabezamiento en una carta.

Los puntos suspensivos:

Gráficamente 3 puntos en seguidilla, simbolizan una pausa larga, que señalan que un concepto no se ha desarrollado por completo. Ocasiones donde se utiliza:

- Intencionalmente se deja sin completar una frase para que el lector la termine. No es una interpretación del lector, hay una sola posibilidad para rellenar los puntos suspensivos.

- Con la finalidad de que el lector interprete como le parezca lo que el emisor quiere decir, o lo que piensa al respecto de lo que se dice.

- Reemplazando a “etcétera”, en las enumeraciones.

- Para añadir intriga en una oración.

- Para anunciar, en una cita textual, que algo fue omitido. Los puntos suspensivos van entre paréntesis.

Los paréntesis:

Son usados para explicar algún concepto utilizado en la oración. Los casos en que se aplican son:

- Cuando se desea aclarar algo que no tiene demasiada relación con el tema principal que se quiere comunicar.

- Para agregar un dato sobre lo que se habla (fecha, sigla, lugar, etc.)

- Como ya se dijo en los puntos suspensivos, estos se combinan con los paréntesis para indicar en una cita textual que algo fue omitido.

- Para traducir al idioma hablante una palabra o frase de lengua extranjera.

- Para aclarar en letras un número, o viceversa.

Los corchetes:

Tienen una función similar a los paréntesis, pero su uso es menos común. Se utilizan:

- Cuando es necesaria una aclaración, pero ya nos encontramos escribiendo entre paréntesis.

- Cuando el editor de un texto quiere agregar una aclaración o comentario.

- Como con los paréntesis, cuando en una cita textual se omite un fragmento. Se escriben puntos suspensivos entre corchetes.

El guión:

El guión tiene como principal función separar. Los casos concretos son:

- Para separar sílabas de una palabra a final de renglón cuando no hay espacio suficiente para ingresar la palabra entera.

- Para separar palabras compuestas cuando los componentes no forman una unidad.

- Para indicar períodos de tiempo (por ejemplo, 1990-2007).

La raya:

La raya es un guión, pero más largo (—). Se utiliza:

- En lugar del paréntesis, para intercalar una oración aclaratoria, dentro de una oración. Este uso se hace cada vez más común, quitándole de a poco esta función al paréntesis.

- En los diálogos, para anunciar los cambios de quienes dialogan.

Las comillas:

Gráficamente, pueden ser representadas de dos maneras: las más utilizadas son “ ” y las españolas (o angulares) son « ». Su utilización es indistinto, diferenciándose los siguientes casos:

- Para indicar citas textuales o refranes.

- Para indicar sarcasmo, es decir, lo que se dice no debe tomarse al pie de la letra.

- Para indicar títulos de obras.

- Cuando escribimos palabras de una lengua extranjera.

- Cuando escribimos una palabra incorrectamente adrede.

Los signos de exclamación o admiración:

Son utilizados, como dice su nombre, para exclamar, mostrar sorpresa, énfasis y en las interjecciones. Aparecen cuando se quieren demostrar sentimientos fuertes.

Los signos de interrogación:

Enmarcan una pregunta o duda.

La diéresis:

También llamada crema, es un signo que debe agregarse en la letra “u” cuando queremos que se pronuncie. Este caso se da en las sílabas “gue” y “gui”.

La Barra:

Se utiliza para:

- Señalar el cambio de verso en los textos poéticos reproducidos en línea seguida.

- Indicar, entre dos palabras, que cualquiera de las dos opciones puede ser correcta.

El Apóstrofo:

El apóstrofo (’), casi en desuso en nuestra lengua, se utilizaba generalmente en poesía para indicar la omisión de una vocal.

El signo de párrafo:

El signo de párrafo (§) es utilizado para denunciar divisiones internas dentro de capítulos. Se lo ingresa al lado de un número, para una búsqueda fácil.

El Asterisco:

El asterisco se utiliza:

- Como llamada a una nota explicatoria, que generalmente se encuentra a pie de página.

- Como las comillas, también tiene como función indicar que una palabra está mal escrita. Para lograr esto, se antepone el asterisco a la palabra en cuestión.

Las llaves:

Estos signos son utilizados generalmente en cuadros sinópticos y distintos esquemas con el fin de agrupar opciones.

13
Feb

El uso de la G y la J

Publicado por Julian el 13 de Febrero de 2007 a las 10:08 am

Una duda existencialCON G:

- Cuando la palabra comienza con “geo”, “leg”, “germ”, “gest”, “in”. Ejemplos: geografía, geometría, legión, germinación, gesticular, ingerencia, ingesta. Excepción: injerta.

- Cuando en la palabra aparece el sonido “gen”. Ejemplos: gentío, agente, margen. Existen excepciones, como: avejentar o ajeno.

- Cuando en la palabra, que es verbo, aparece el sonido “ge” o “gi”, y su infinitivo termina en “ger” o “gir”. Ejemplos: protegemos (proteger), dirige (dirigir). Excepciones: crujir, tejer, brujir.

- Los compuestos y derivados de las palabras que se escriben con g. Ejemplos: generalmente (general), desprotegió (proteger).

- Cuando la palabra termina en “gésimo”, “génico”, “genario”, “geneo”, “génico”, “genio”, “genito”, “gético”, “giénico”, “ginal”, “gineo”, “ginoso”, “gismo”, “gia”, “gio”, “gión”, “gionario”, “gioso”, “gírico”, “ógica”, “ígena”, “ígeno”, “igero”, “inge”, “gente”, “gencia”. Ejemplos: bigésimo, energético, indígena, ligero, magia, religión, lógica. Excepción: espejismo.

- Después de “n” ó “r”. Ejemplos: ángel, Argentina, engendro. Excepciones: extranjero, canje, monje, tarjeta.

CON J:

- Cuando en la palabra aparece “aje”, “eje”, “ije”, “oje”, “uje”. Ejemplos: ajetreado, ajedrez, ejército, ojeada. Excepciónes: Los verbos, conjugados, que en su modo infinitivo terminan en “ger”, “gir” (elegir, proteger); cuando luego de la combinación aparezca una “l”, “n” ó “s” (flagelación, agente).

- Cuando la palabra termina en “aj”, “aje”, “eje”, “oj”, “jero”, “jera” y “jería”. Ejemplos: equipaje, relojero.

- Cuando los verbos, en su modo indicativo, no tengan “G” ni “J”. Ejemplos: “dije” (decir), “conduje” (conducir).

- Cuando se necesite reemplazar la “g” por una cuestión de sonido. Es en las formas verbales cuyos infinitivos terminan en “ger” y “gir”, en la primera persona del singular del tiempo presente del modo indicativo, en la segunda persona del singular (ustred) del modo imperativo y en todas las personas del tiempo presente del modo subjuntivo.

12
Feb

El uso de la H muda

Publicado por Julian el 12 de Febrero de 2007 a las 10:03 am

H mudaExiste un constante debate sobre si la “hache” muda debe seguir en nuestra lengua o no.

La h muda permanece porque tiene un valor etimológico. Sus defensores dicen que por esto es esencial que no se la elimine, y sus detractores precisamente argumentan que por ello debe suprimirse.

En esta nota se habla más de ello, y de la propuesta de García Márquez de simplificar el idioma, junto con otros testimonios.

Sin embargo, como por el momento al menos la h muda no se jubiló, hoy nos dedicaremos a aprender cuándo debemos utilizarla.

H inicial:

- Cuando las palabras comienzan con diptongo y la primer vocal es “u” ó “i”, es decir, “ue”, “ui”, “ia”, “ie”. Ejemplos: huevo, huída, hiato, hielo.

- Derivados y compuestos de palabras que llevan “h”. Ejemplos: deshacer, ahijado.

- Cuando las palabras llevaban “h” en su origen latino. Ejemplos: humano (humanus), humilde (de humilis), hombre (de homo). Hay excepciones como España, que debería llevar “h” (Hispania).

- Cuando en su origen latino llevaron “f”. Ejemplos: hermoso (fermoso), hierro (ferrum).

- Cuando la palabra comienza con “um”, y luego una vocal. Ejemplos: humo, húmedo, humor.

- Cuando la palabra comienza con “iper”, “ipo”, “idr”, “igr”, “emi”, “osp”. Ejemplos: hidrocarburo, hipocampo, hipertexto.

- Cuando la palabra comienza con “hetero” (distinto), “homo” (igual), “helio” (sol), “hecto” (cien), “hepta” (siete), “hexa” (seis). Ejemplos: hexagonal, heterosexual, heliocéntrico.

- Cuando la palabra comienza con “erm”, “orm”, “ist”, “olg”. Ejemplos: hermandad, hormiga, historia. Hay excepciones, como por ejemplo ermitaño.

- Cuando la palabra es una forma verbal que en su forma infinitiva lleva “h”. Ejemplos: había (haber), hablando (hablar).

H intermedia:

- Llevan h intermedia las palabras que tienen tres vocales seguidas, donde la segunda es “u” y forma con la tercera diptongo. Ejemplos: ahuecar, rehuir.

- Cuando entre dos sílabas contiguas de una palabra, la primera termina con consonante y la segunda empieza con vocal. Ejemplos: anhelo, inherente. Una excepción a este caso, es que la primera sílaba sea un prefijo y la palabra a la que se le añade no lleve h. “Inadecuado” es un ejemplo.

8
Feb

El texto narrativo

Publicado por Julian el 8 de Febrero de 2007 a las 01:47 am

Shakespeare narrandoEl texto narrativo es el relato de acontecimientos de diversos personajes, reales o imaginarios, desarrollados en un lugar y a lo largo de un tiempo.

Cada autor tiene un estilo particular en su narración. No obstante, hay reglas generales que se cumplen en la mayoría de los textos, como la estructura:

- Introducción: Aquí se plantea la situación inicial.

- Nudo: En esta etapa aparece el conflicto. Este problema será el tema principal del texto e intentará ser resuelto.

- Desenlace: Finalmente, el conflicto encuentra solución.

A su vez, podemos distinguir una estructura externa y una interna:

- Externa: Divide el contenido en capítulos, cantos, partes, tratados, secuencias, etc.

- Interna: Son los elementos que conforman la narración:

a.- Narrador: Puede haber un narrador o más. Puede ser un personaje dentro de la historia (relatará en primera o segunda persona) u omnisciente (narrará en tercera persona).

b.- Espacio: El espacio es de suma importancia en la narración. En su descripción, podemos encontrar mucho de lo que el autor nos está tratando de comunicar en la generalidad del relato.

c.- Tiempo: Existe un tiempo histórico (o externo) que es la época en la que se desarrolla la historia, y un tiempo interno que es la duración de los sucesos del relato. Este tiempo interno puede seguir un orden lineal, o puede haber idas y vueltas en el tiempo, jugando con el pasado, el presente y el futuro.

Queda prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos de este blog

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