Lengua

Voseo

Publicado por Aroa Plaza

voseo

En el artículo de hoy nos centramos en repasar las principales características del voseo. Veamos en qué consiste y cuándo se emplea este fenómeno lingüístico:

El voseo consiste en el uso de la forma vos para dirigirse al oyente. Podemos diferenciar dos tipos de voseo:

1. Voseo reverencial: se produce cuando se emplea el pronombre vos para dirigirse a una segunda persona del singular o del plural con especial reverencia. Este voseo se empleaba con frecuencia en siglos pasados y, hoy día, sigue empleándose para dirigirnos a personas con títulos o cargos o en actos solemnes. Además, podemos encontrarlo en textos literarios que reproducen el lenguaje empleado en otras épocas.

La forma vos se emplea:

– Como sujeto: Vos sois imprescindible aquí.

– Como término de un sintagma preposicional: A vos pregunto qué queréis.

Como se puede observar en los ejemplos, el verbo aparece siempre en segunda persona del plural, independientemente del número de interlocutores a los que nos dirijamos.

Los adjetivos que empleemos para calificar al interlocutor o interlocutores tendrán que concordar en género y número.

Ejemplo: Vos, valientes caballeros, ganaréis la batalla.

En el voseo, el posesivo que se emplea es la forma vuestro/-a, -os, -as.

Ejemplo: Vuestra belleza, señora, no tiene parangón.

2. Voseo dialectal americano: Se produce cuando se emplean las formas verbales o pronominales de la segunda persona del plural para dirigirse a un único oyente. Este voseo indica cercanía o familiaridad del emisor con el receptor. Como hemos señalado en la definición el voseo afecta a los pronombres y a los verbos, veamos ahora las particulares de cada uso:

a) Voseo pronominal.

El voseo pronominal consiste en emplear el pronombre vos en vez de los pronombres y ti, propios de la segunda persona del singular. Las funciones sintácticas que puede desempeñar esta forma son las siguientes:

– Sujeto: Puede ser que vos tengás dudas.

– Vocativo: ¿Por qué la tenés contra mí, vos?

– Término de un sintagma preposicional: Todos los días piensa en vos.

– Término de una comparación: Es tan guapo como vos.

Por otra parte, para el posesivo y el pronombre átono de los verbos pronominales y el que se emplea en los complementos sin preposición se usan las formas tu, tuyo y te.

Ejemplos:

Vos te casaste con su primo.

No dejés tus libros.

b) Voseo verbal.

El voseo verbal consiste en emplear, con ciertas modificaciones, las desinencias de la segunda persona del plural para la segunda persona del singular.

Ejemplos:

Tú vivís sin pensaren los demás.

Vos comés demasiado a la hora de la cena.

El voseo verbal tiene una gran complejidad ya que afecta de modo distinto a cada tiempo verbal y se emplea de distinta forma dependiendo del lugar geográfico y de la clase social.

Además, teniendo en cuenta las distintas combinaciones de las formas pronominales y verbales del tuteo y le voseo podemos señalar diferentes modalidades:

– Plenamente tuteantes: Tú + verbo en segunda persona del singular.

Ejemplo: Tú vendrás con nosotros.

– Voseo solamente verbal: Tú + formas verbales voseantes.

Ejemplo: Tú podés venir con nosotros.

– Voseo solamente pronominal: Vos + verbo en segunda persona del singular.

Ejemplo: Vos tienes que venir con nosotros.

– Plenamente voseantes: Vos + formas verbales voseantes.

Ejemplo: Vos podés venir con nosotros.

Para profundizar en el voseo dialectal americano, es importante mencionar que este fenómeno lingüístico no se da de la misma manera en todas las regiones de América Latina. En algunos países, como Argentina, Uruguay y Paraguay, el uso del voseo es generalizado y se utiliza tanto en contextos formales como informales. Sin embargo, en otros países, como México y Perú, el voseo es menos común y se limita a ciertas regiones o contextos sociales.

Además, dentro del voseo dialectal americano, podemos encontrar distintas variantes. Por ejemplo, en algunas regiones de Colombia y Venezuela, se utiliza una forma de voseo que combina el pronombre «vos» con las formas verbales del tuteo. Así, se pueden encontrar frases como «Vos tienes que venir con nosotros», donde «tienes» es la forma verbal correspondiente al tuteo.

Por otro lado, en el voseo reverencial, aunque su uso es menos común en la actualidad, todavía se puede encontrar en ciertos contextos formales o ceremoniales. Por ejemplo, en algunos países de América Latina, es común utilizar el voseo reverencial al dirigirse a autoridades o personas de mayor edad.

Además, el voseo reverencial también se utiliza en algunos textos literarios o históricos para recrear el lenguaje de épocas pasadas. En estos casos, el uso del voseo contribuye a crear una atmósfera de antigüedad y solemnidad.

En definitiva, el voseo es un fenómeno lingüístico fascinante que refleja la riqueza y diversidad de la lengua española. A través de su estudio, podemos aprender mucho sobre la historia y la cultura de los países hispanohablantes.