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Oraciones activas

Publicado por Pablo

oracionesactivas.jpgLas oraciones activas son aquellas oraciones que cumplen estos requisitos: han de ser, en primer lugar, oraciones predicativas, o lo que es lo mismo, han de tener un sujeto y un predicado; y además, este verbo ha de estar en forma activa.

En las oraciones activas la acción del verbo tiene su agente en el sujeto, y su paciente en el complemento directo. Sin embargo, la existencia de un complemento directo, y por lo tanto de un paciente, no es imprescindible.

En cualquier caso, las oraciones activas sin complemento directo no pueden transformarse en pasiva. Para poder hacerlo necesitan un complemento directo que haga de paciente en el predicado, y que puede convertirse en el sujeto de la oración pasiva. Veamos algún ejemplo:

Mi padre se ha comprado un coche nuevo

El invierno pasado hicimos muchas cosas

En estos ejemplos, la oración activa es transitiva, es decir, tiene complemento directo. Estas oraciones, pues, pueden transformarse en pasiva, quedando como sigue:

Un coche nuevo ha sido comprado por mi padre

Muchas cosas fueron hechas por nosotros el invierno pasado

Veamos otros ejemplos:

El bebé ya anda por sí mismo

Aquel tipo desapareció el día de su boda

En estos casos, las oraciones no pueden ser dichas en voz pasiva, por la sencilla razón de que no tienen complemento directo, es decir, son intransitivas.

Como seguramente resultará obvio, la principal diferencia entre las oraciones activas y las pasivas reside en la acción del verbo, aunque las oraciones activas pueden ser, de hecho, tanto transitivas como intransitivas. En el primer caso, la acción del verbo transcurren directamente hacia un complemento. Por eso las oraciones activas transitivas tienen que tener, al menos, un complemento directo, aunque como es natural también aceptan complementos indirectos y complementos circunstanciales.

En realidad, la diferencia entre una oración transitiva y una intransitiva la marca el verbo, que puede tener o no esa cualidad (la transitividad). Algunos verbos, sin embargo, pueden formar oraciones de las dos clases. Por ejemplo, puede decirse que “Juan lee” y que “Juan lee un libro”.

Otro tipo de oración activa es la oración reflexiva, en la que la acción del verbo se refleja sobre el sujeto a pesar de que la emprende el sujeto mismo. Ocurren cuando decimos, por ejemplo “me corto las uñas”, “me peino” o “me ducho”.

Por último, las oraciones activas también pueden ser recíprocas, que es un tipo de oración similar a las pronominales. En estas oraciones la acción se reparte entre dos o más participantes, como cuando decimos de dos personas que “se abrazaron” o “se comieron a besos”.