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Trucos para encontrar el sujeto en un análisis sintáctico

Publicado por Lourdes

En un análisis sintáctico lo primero que te suelen enseñar es separar el sujeto del predicado, con lo que no deberías tener el problema a la hora de distinguirlos ya que es lo básico. Pero ¿qué ocurre cuando llegas al instituto?, que los ejercicios que te proponen no contienen esas oraciones tan fáciles que te hacían analizar en ESO y la cosa empieza a complicarse. Pues bien, aquí estoy yo para ayudarte a que, aunque tu profesor/a se empeñe en hacerte analizar sintácticamente oraciones imposibles, para tí no tengan ninguna dificultad. Lee con atención los siguientes trucos infalibles o consejos:

  • Primero debes recordar que la función de sujeto la pueden realizar tanto un sustantivo, como un pronombre o cualquier otra palabra sustantivada por un artículo determinado. Te muestro ejemplos de cada caso:

    El coche es rojo (sustantivo)

    Él come rápido (pronombre)

    El fumar perjudica seriamente la salud (verbo sustantivado)

    El rojo es el más bonito (adjetivo sustantivado)

    El mal acecha la ciudad (adverbio sustantivado)

  • Por otro lado, recuerda que con los verbos “gustar”, “encantar” y “divertirse”, lo que te guste, te encante o te divierta será siempre el sujeto. Mira estos ejemplos:

    Me gustas .

    Me encanta escuchar música.

    Nos divierte esta atracción.

  • Pues bien, aquí llega el TRUCO.

    Lo que tienes que hacer para encontrar el sujeto es cambiar de número el verbo, es decir, que si está en singular lo pases a plural o que si está en plural lo pases a singular. A partir de aquí, si hay algún elemento de la oración que se vea obligado a cambiar también de número (singular o plural) ése será el sujeto. ¡No falla! Veámoslo con un ejemplo.

    En invierno vuelan los cuervos alto sobre las montañas.

    • 1. Buscamos el verbo: vuelan

      2. Identificamos en qué número están (ellos vuelan=plural) y lo cambiamos al otro número: (él) vuela (singular)

      3. En este momento, con el número del verbo cambiado la oración nos quedaría así:

      En invierno vuela los cuervos alto sobre las montañas.

      4. Ahora comprobamos que hay algunos elementos de la oración que se han visto afectados y no quedan bien con el cambio del verbo: los cuervos.

      5. Pues bien, sólo tienes que cambiar de número esos elementos afectados y comprobarás que ahora la oración sí que tiene sentido porque en este momento el sujeto y el verbo están en concordancia:

      En invierno vuelan los cuervos alto sobre las montañas.

      6. Con este truco has podido identificar claramente cuál era el sujeto: los cuervos. El resto de la oración, aunque se haya quedado partida por la mitad, será el predicado.

  • Este truco funciona siempre excepto cuando el sujeto es un verbo sustantivado, pero hay una manera de poder llegar a realizar el truco. La oración es ésta:

    Fumar perjudica seriamente la salud.

    Está claro, que aunque tú cambies el número del verbo, la oración va a quedar muy rara y no va a poder tener arreglo aunque tú modifiques el número de otro elemento. Pero, lo que si puedes hacer cuando te ocurra esto es buscar un verbo en infinitivo e intentar sustituirlo por otra palabra relacionada, como por ejemplo en este caso “cigarros”. Así, al hacer el cambio de número en el verbo (de singular –perjudica- a plural –perjudican-), sí que queda bien la oración con un sustantivo plural:

    Los cigarros perjudican seriamente la salud (sujeto=los cigarros=el fumar)

    Espero haberte aclarado tus dudas y si no ha sido así, coméntamelo aquí abajo.