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Declinación

Publicado por Pablo

La declinación es un manera de expresar las distintas relaciones gramaticales que pueden darse dentro de una oración; una manera que se realiza de forma morfológica en los sustantivos, en los adjetivos y en los pronombres, es decir, en todas aquellas palabras que tienen la capacidad de actuar como núcleos del sintagma nominal. De esta forma, la declinación es un procedimiento que marca morfológicamente el sujeto de la oración, el complemento directo, el complemento directo y otras funciones sintácticas.

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La mayoría de las veces, la declinación se lleva a cabo mediante un proceso de sufijación, infijación, prefijación o metafonía. Todos estos fenómenos entran dentro de la categoría de la flexión nominal (el equivalente nominal a la conjugación, que sería a su vez la flexión verbal), y puede consistir en una simple adición de morfemas o bien en la sustitución o modificación de los morfemas que constituyen la palabra a declinar. El cambio, es importante recalcar, no es de este modo semántico —como lo sería en la derivación— sino estrictamente gramatical.

La declinación es un fenómeno bastante extendido entre las lenguas del mundo, pero ni mucho menos generalizado. Está presente sólo en algunas lenguas indoeuropeas, entre las que destacan los antiguos griego y latón y los modernos alemán, islandés, polaco, ruso y otras lenguas eslavas, así como en las lenguas indoarias. También está presente en muchas lenguas urálicas, altaicas y dravídicas, si bien con importantes características propias (por ejemplo, las flexiones provocadas por la declinación tienen en estas lenguas un carácter aglutinante).

Las declinaciones pueden ser, según el tipo de relación gramatical que estén marcando, de uno u otro tipo, y estas diferencias se conocen normalmente como casos. La principal división la encontramos entre los casos argumentales y los casos oblicuos: los primeros designan únicamente el sujeto y el complemento directo, mientras los segundos se encargan del resto de relaciones gramaticales, que suelen ser el resto de complementos del nombre o de los adjuntos del verbo. Dentro de los casos argumentales encontramos el caso acusativo o nominativo, el caso absolutivo, el caso activo, el caso inactivo, etc.

Así, en la mayoría de las lenguas que utilizan las declinaciones, los sustantivos tienen una serie de terminaciones distintas en función del caso gramatical en el que se encuentren. Para los hablantes de lenguas que no utilizan declinaciones —como el español— esto es difícil de entender, si bien se puede comparar al modo en que los sustantivos varían en función del género y el número. El caso gramatical, con su consiguiente declinación, hará que el sustantivo, adjetivo o pronombre en liza cambie morfológicamente en relación a su función dentro de la oración.

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