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El valor reflexivo de los pronombres personales

Publicado por A. Cerra

En un post anterior dedicado a los pronombres personales ya los diferenciamos en dos grupos distintos. Los pronombres personales tónicos y los átonos. Pues bien, estos últimos, los átonos poseen un valor reflexivo en algunos casos. Una reflexividad que surge cuando el sujeto y el propio pronombre personal, en función de complemento, tienen el mismo referente.

Veamos algunos ejemplos para aclararlo:

Yo me limpio

tú te limpias

él se limpia

nosotros nos limpiamos

vosotros os limpiáis

ellos se limpian

Estos son los pronombres con valor reflexivo (me, te, se, nos, os). Pero en cambio los de pronombres personales átonos le, la, lo, les, las, los, no tienen nunca esta cualidad.

Y una buen prueba para comprender este funcionamiento, es comprobar si es posible añadir un refuerzo con la forma pronominal atona correspondiente, precedida de la preposición a y el el intensivo mism@s.

Yo me limpio a mí mismo

tú te limpias a ti mismo

él se limpia a sí mismo

nosotros nos limpiamos a nosotros mismos

vosotros os limpiáis a vosotros mismos

ellos se limpian a sí mismos

Sintácticamente estos pronombres con valor reflexivo pueden actuar tanto de complemento directo como indirecto. En el caso de Yo me limpio, me es complemento directo. Pero en Yo me limpio la cara, es complemento indirecto.

No obstante la reflexividad también puede mostrarse en otros complementos, y entonces hay que usar otros pronombres personales tónicos: mí, ti, si, conmigo, contigo, consigo, nosotr@s, vosotr@s, usted, ustedes. Ejemplos:

Pepe habla de sí mismo. Sí es complemento de régimen.

Tú siempre piensas en ti mismo. Ti es un complemento circunstancial.

Yo jamás estoy contento conmigo (mismo). Conmigo es complemento de adjetivo.

Ella fue desmentida por sí misma. Sí aquí funciona como complemento agente.

Se ha podido observar que no hemos nombrado los pronombres tónicos de tercera persona (él, ella, ell@s) como adecuados para un uso reflexivo. Y es que en la lengua escrita no está del todo bien visto usarlos. Es mucho mejor decir, María habla muy bien de sí misma, que María habla muy bien de ella misma. Sin embargo, en la práctica, y especialmente en la lengua oral está bastante más aceptado, pero siempre debe aparecer la palabra mism@s en su debida concordancia.