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Oraciones dubitativas

Publicado por Pablo

Las oraciones, como hemos visto ya en algunos artículos pasados aquí en “La guía de lengua”, son una forma de expresar verbalmente enunciados complejos. La finalidad con la que lo hagamos, la actitud que tomemos al hacerlo, y nuestro posición con respecto a lo que decimos, son los hechos que marcan las principales diferencias que pueden existir entre unas oraciones y otras.

Tal vez lo que queramos expresar sea un simple enunciado informativo: ofrecer una información certera y comprobable sobre algún hecho (por ejemplo: “en invierno hace frío en esta región”, o “mi equipo ganó la copa el año pasado”). En otros casos puede que queramos dar una orden por medio de una oración imperativa (como en “¡haz lo que te digo!”), o preguntar para recibir alguna información que no tenemos (como en “¿qué tiempo hace ahora por allí?”).

Una de las expresiones más utilizadas comúnmente en el lenguaje es la de duda. Por medio de estas oraciones, que son las que llamamos dubitativas, expresamos nuestra incerteza sobre algún hecho pasado, presente o futuro, o bien nuestra ignorancia o nuestra inseguridad. Pongamos algunos ejemplos:

Quizá se dé el caso

Tal vez no sea tan fácil como yo esperaba

¿Acaso no tengo razón?

Como se puede observar, es bastante normal que las oraciones dubitativas comiencen con algún adverbio o locución adverbial de duda, como “quizá”, “tal vez” y “acaso”. En cualquier caso, las oraciones dubitativas tienen poca o ninguna diferencia gramatical con las oraciones aseverativas. Lo que las separa es que el hablante o emisor, en el caso de las dubitativas, no asume por completo la veracidad de lo dicho.

ordubativas.jpgHay diferentes formas de construir oraciones dubitativas. Se pueden expresar, por ejemplo, haciendo uso del futuro simple, como cuando nos preguntan la hora y decimos “serán más o menos las diez”. También se pueden construir, como hemos visto ya, con adverbios de duda, a los que se pueden añadir los adverbios terminados en mente para decir cosas como “probablemente sean los diez” o “seguramente sean las diez”. Otra forma de expresar este mismo enunciado de otra manera es hacer uso de una perífrasis verbal modal, con lo cual responderíamos, a la misma pregunta del ejemplo, diciendo “deben ser las diez”.

Las oraciones de duda se llaman también, en ciertos casos, de probabilidad o de posibilidad, por cuanto tienen de oraciones especulativas en las que lanzamos posibilidades de las cuales no estamos, y en algunos casos ni siquiera podemos estar, seguros.