Lengua

Adposición

Publicado por Pablo

Adposición es un término lingüístico que se utiliza para hacer referencia colectivamente a preposiciones, postposiciones y circumposiciones.

La preposición, la postposición y la circumposición

De esos tres grupos, la preposición es el término no sólo más conocido, sino el más habitual en la mayoría de las lenguas occidentales. Como ya sabemos, la preposición es aquella parte del discurso que se encarga de introducir una frase, o combinarse con un sustantivo para formar una frase. Por ejemplo, en la oración “el gato duerme en el sofá”, la palabra “en” es una preposición que permite la introducción adecuada del sintagma “el sofá”, complemento circunstancial, en el resto de la oración.

Adposición

En muchas lenguas, sin embargo, este tipo de palabras que realizan la función de la preposición se colocan después, y no antes, del sintagma nominal del que dependen: esas palabras se conocen normalmente como postposiciones, y son habituales del urdu, del turco, del hindú y del japonés. De la misma manera, cuando la función preposicional viene realizada por dos partículas diferentes que aparecen tanto antes como después del sintagma nominal, se denominan circumposiciones.

Dado que las postposiciones y las circumposiciones son elementos poco habituales en las principales lenguas occidentales, muchos lingüistas utilizan el término preposición como sinónimo de adposición. Hay que destacar, no obstante, que esto es incorrecto, y que el término adecuado para hacer referencia a todas estas partículas que realizan la misma función es el de adposición, no el de preposición.

De forma genérica, podemos definir adposición como el elemento que, prototípicamente, se combina sintácticamente con una sintagma e indica cómo dicho sintagma debe interpretarse en el contexto que lo rodea.

Las características generales de la adposición

La adposición conforma una clase sumamente heterogénea, fronteriza, que tiende a superponerse con otras categorías gramaticales (como verbos, sustantivos y adjetivos). Esto imposibilita la construcción de una “definición universal” que englobe a todas las adposiciones existentes de todas las lenguas, si bien sí es posible ofrecer ciertas características que toda adposición, obligatoriamente, ha de compartir:

Toda adposición combina sintácticamente con, exactamente, un sintagma, y muy frecuentemente un sintagma nominal. En español, como en inglés, lo más común es que la preposición preceda a un sustantivo, que junto a sus modificadores es denominado su “objeto”.

Toda adposición establece una relación gramatical que enlaza su “objeto” (el sintagma que introduce) con otra palabra o frase de su contexto. En español, y en todos los idiomas procedentes del latín, así como en las lenguas germánicas, la adposición aporta también contenido semántico a dicha relación; contenido que puede ser espacial (en, bajo, sobre…), temporal (tras, después, durante…) o de otra naturaleza.

Ninguna adposición varía en su forma, sea cual sea su contexto o las coordenadas de su aparición. Las adposiciones carecen de cualquier tipo de variación numérica, genérica o de otro tipo.

Las adposiciones, por otra parte, suelen ser el grupo de palabras más utilizado en la mayoría de las lenguas, pero su naturaleza generalmente obligatoria a la hora de enlazar unos sintagmas con otros.

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