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Partícula gramatical

Publicado por Pablo

La noción de partícula gramatical es un concepto lingüístico de significado difuso, poco preciso. Con él, de forma general, se designan ciertas categorías funcionales del lenguaje, o ciertas partes invariables de una oración, pero siempre de forma ligeramente informal y poco académica. Normalmente, el término «partícula» se aplica a ciertas marcas de negación (siendo en estos casos partícula gramatical negativa), marcas de interrogación (siendo partícula gramatical interrogativa), ciertos clíticos, algunas conjunciones y algunas adposiciones.

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Dicho de otro modo, una partícula gramatical es una palabra que resulta imposible de englobar en ninguna de las clases de palabras habituales en gramática (como sustantivos, pronombres, verbos o artículos). De esta manera, cuando hablamos de partículas nos referimos a todo un conjunto de palabras, por lo demás bastante heterogéneo, que carecen de un significado léxico preciso. Se utilizan mucho para designar palabras que ayudan a atribuir categorías gramaticales (como la citada negación), o marcadores del discurso, o incluso palabras conectoras.

Con mucha frecuencia, las partículas gramaticales son elementos clíticos que aparecen de forma adyacente a las palabra que sí portan algún tipo de significado léxico. No obstante, y debido a la enorme variedad de elementos que, de forma habitual, son denominados «partículas», el término ha terminado por portar una elevada ambigüedad que le hace ser poco preciso. Es por ello que en ámbitos donde premia el rigor científico, «partícula» no es un término muy utilizado.

Uno de los casos más habituales para el uso del término partícula gramatical, es el caso de los adverbios de negación. Cuando éstos son morfológicamente imposibles de descomponer, como es el caso del más habitual, la palabra «no», suele utilizarse el término de «partícula negativa». Y otros elementos generalmente adverbiales como «tampoco», «nadie», «ningún», y otros similares, son generalmente tratados de elementos de polaridad negativa, o partículas de polaridad negativa.

Por otra parte, las partículas de tipo interrogativo son también bastante usuales. Entre ellas, las más comunes son aquellas conocidas como las «preguntas de sí o no», que en español son bastante utilizadas. Para poner un ejemplo, basta imaginarse cualquier pregunta de tipo coloquial, como «¿vendrás mañana?». En ese contexto, es muy común que dicha pregunta vaya acomañada de un añadido final, del tipo «¿vendrás mañana, no?», o «¿vendrás mañana, sí?», o «¿vendrás mañana, verdad?». Pues bien, ese «sí», «no» o «verdad» es lo que se conoce como partícula interrogativa.

Estas partículas interrogativas no sólo existen en español. También las conocemos en inglés, y en otros idiomas, como el japonés, son de hecho la forma habitual de realizar una pregunta.

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