Lengua

Inicio Literatura Literatura colonial

Literatura colonial

Publicado por Pablo

literatura-colonial.jpgCuando un determinado país está en disposición de dominar o ejercer una amplia influencia sobre los destinos de otro, se dice que éste último es una colonia de aquél. Existen diferentes tipos de colonias dependiendo de si el dominio es directo o indirecto, militar, económico, político o cultural; aunque la mayoría de las veces el colonialismo real incluye en mayor o menor medida todas estas posibilidades.

Cuando se habla de una literatura colonial se hace referencia, por lo tanto, a la literatura que se produce en el interior de esas colonias. Dado que estamos hablando de una situación de dominación, esta literatura suele estar producido por los representantes en la colonia del país colonizador, y no de los del país colonizado.

En este artículo nos vamos a ocupar, en particular, de la literatura colonial producida en las colonias españolas a lo largo de Latinoamérica, o lo que es lo mismo, de la literatura producida en Latinoamérica antes del inicio de los diversos procesos de independencia nacional.

Las primeras obras literarias fueron en efecto escritas por los españoles tras el desembarco de Cristóbal Colón. Y dado que éstos acababan de llegar a un territorio completamente nuevo para ellos, no es de extrañar que los primeros textos que escribieron fueran meras descripciones geográficas de los lugares a los que fueron llegando. Poco a poco, estas descripciones -que se llamaron crónicas- pasaron del mero inventario a desarrollar un estilo más político, a veces con un carácter propagandístico. Así Fray Bartolomé de las Casas, en su «Brevísima relación de la destrucción de las Indias», rompe una lanza en contra del trato que los españoles estaban dando a pueblos nativos, a muchos de los cuales aniquilaron por completo.

El otro gran campo de la producción literaria colonial fue el religioso. Numerosos misioneros y expediciones nacidas del fervor religioso se asentaron en las llamadas «Indias» durante esta época, y estas gentes acudían allí movidas por una motivación reformadora y evangelizadora que muy pronto les hizo poner por escrito sus sueños y deseos acerca del «Nuevo Mundo». A veces, estos escritos mostraban un enorme talento literario, como en el caso de la religiosa mexicana «Sor Juana Inés de la Cruz» en el siglo XVII.

El desarrollo de las corrientes emancipadores durante el siglo XVIII fue el acicate que acabaría por cambiar el estilo literario de las colonias, hasta tal punto que los procesos de independencia marcan no sólo el final del colonialismo español en la zona, sino también el de la literatura colonial, que desde entonces busca subrayan las virtudes nacionales y se alía con los estilos literarios en boga en cada momento: romanticismo primero, realismo después y vanguardias más adelante.