Lengua

Inicio Literatura Orgullo y prejuicio, Jane Austen (II)

Orgullo y prejuicio, Jane Austen (II)

Publicado por Lourdes

img-thingEn el artículo de ayer nos encargamos de contar el argumento de una primera parte de la obra de Jane Austen titulada “Orgullo y prejuicio”. Si te la perdiste, no te preocupes, pues puedes acceder a él directamente presionando el siguiente enlace:

Orgullo y prejuicio, Jane Austen

Pues bien, las idas y venidas entre Elisabeth Bennet y Fitzwilliam Darcy continuaron, hasta tal punto que éste decidió pedirle matrimonio, aunque obteniendo una negativa. Por su parte, ella se enamoró de un oficial, el señor Wickham, quien no tenía una buena relación con Darcy, por asuntos de herencia, razón por la cual, Elisabeth

se sentía aún más atraída por él.

Poco después el destino vuelve a hacer que Elisabeth y Darcy se vean a diario. En estos momentos, ella descubre que él había provocado la ruptura entre su hermana Jane y el señor Bingley y que las injusticias hacia el señor Wickham continuaban. Todo esto sumado a una petición de matrimonio realizada hacia Elisabeth a pesar de, según las palabras textuales del propio Darcy “su origen inferior, su degradación y su reprensible familia”, hacen que ésta lo rechace de una forma tajante. Este acontecimiento marca un punto trascendental en el argumento de esta obra.

Un día después de haber ocurrido esto, Darcy le da una carta a Elisabeth sin decir nada y desaparece. En ésta, justificaba su intromisión en la relación entre su hermana Jane y su amigo Bingley, pues había comprobado que no había verdadero amor, sino interés, con lo que lo hizo por protegerlo. Al mismo tiempo, le explica su verdadera relación con el señor Wickham, al que no había engañado en absoluto con una herencia, sino que había aceptado unos términos en un principio que, después, debido a su obsesión con el juego, no le parecía justa. Además, quiso fugarse con la hermana de Darcy de 15 años, sabiendo de sobra su actitud “libre” con las mujeres.

Elisabeth, después de conocer toda la verdad con respecto a Darcy, de siente mal y admite que el orgullo sentido tras el rechazo en aquel primer baile y el prejuicio que sentía hacia él debido a su actitud chulesca, la cegaron y desea ver y hablar con él de inmediato.

En unas vacaciones vuelve a coincidir con él y ella sigue avergonzada. Sin embargo, él está mucho más cordial que antes y la trata mucho mejor a ella y a su entorno.

En este momento, Elisabeth se entera de que su hermana pequeña, Lydia, se ha quedado embarazada de Wickham y se ha fugado con él sin casarse, con lo que el honor de la familia Bennet se destruye. Sin embargo, Darcy se siente culpable por no haber avisado de cómo era realmente éste a su familia, con anterioridad, y, por esta razón, se encarga personalmente de buscarlos y pagarles una boda.

Al final Elisabeth se entera de todo y tras proponerle de nuevo matrimonio el señor Darcy, se casan felizmente, al igual que su hermana Jane con el señor Bingley.