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Teatro independiente

Publicado por Lourdes

jaimeEn la década de los setenta de el panorama dramático de la literatura española surgieron numerosas nuevas formas teatrales.

De manera paralela a la novela y a la lírica de esta década, el movimiento antirrealista es la base sobre la que giran todas las nuevas creaciones. Además de esto, la forma en la que eran expresadas, era cuidada al detalle.

Un autor destacable de este nuevo teatro español es Jaime Salom, nacido en el año 1925. Su obra titulada «La casa de las chivas», relacionada con la guerra civil española le ayudó a conseguir un gran éxito. También se encargó de reestrenar las obras «Mihura y Jardiel» al mismo tiempo que lo hacían algunas de Valle Inclán y Federico García Lorca. Otro autor que también llevaba al público sus obras era Buero Vallejo aunque de manera parsimoniosa. Sin embargo, el nuevo teatro del que hablamos en este artículo siguió otros caminos.

Otra autora a destacar es Ana Diosdado con obras como «El Okapi» y «Los comuneros». Esta mujer tiene una gran relevancia en la época puesto que sirvió de modelo para futuras autoras dramáticas de los años ochenta. Su obra «Cuplé» cuenta la historia de una mujer que en un primer momento no era muy atractiva y que, al quedarse viuda, se vuelve en una persona muy hermosa. En el año 1988 estrena en teatros la obra «Los ochenta son nuestros».

La censura en España desapareció en los últimos años de la década de los setenta y, al mismo tiempo, se crea la institución del Ministerio de Cultura, de modo que las actividades creativas empezaron a financiarse de otra forma, razón por la cual, el número de teatros y de espectadores empezaron a disminuir de manera considerable.

El teatro nuevo no es realista ya que presenta los acontecimientos y los personajes haciendo uso de complicadas alegorías, metáforas, símbolos y trasposiciones, que no todo el mundo era capaz de descifrar y, mucho menos, con facilidad.

En este teatro de los setenta, los personajes se convierten en símbolos y en ideas tan complicadas se acaban perdiendo en el argumento beneficiando al discurso.

Por su parte, el decorado también realiza la función de transmisor de sentimientos, siempre de una forma surrealista, complicada de interpretar.

Con tanta innovación el principal objetivo era sorprender, pero lo que en realidad se consiguió fue alejar al espectador medio de las obras teatrales.

El teatro independiente se hizo popular, sobre todo en Andalucía, y existían diversos y numerosos grupos entre los que destacan. Dos grupos que merece la pena mencionar por la popularidad que alcanzaron fueron: «Tabanque«, dirigida por Joaquín Arbide (1968) y «Esperpento«, con una trayectoria que se alargará con autores de la talla de Valle Inclán, Federico García Lorca, Brecht, Weis, Adamov y Casey, entre otros.

Otros grupos también destacables fueron: Els Comediants, Els Joglars, Pequeño teatro, Akelarre, Tábano y Crótalo.