Lengua

Inicio Literatura El hombre sin atributos

El hombre sin atributos

Publicado por Lourdes

atrEn el artículo de hoy de nuestro portal La Guía de la Lengua, nos centraremos en contaros el argumento de una de las obras del autor Robert Musil gracias a la cual consiguió la fama. Se trata de la titulada «El hombre sin atributos» la cual quedó incompleta ya que su autor falleció antes de haberla finalizado.

«El hombre sin atributos» corresponde al género de la novela expresionista austríaca. Se trata de una obra muy extensa compuesta por dos partes y un total de 123 episodios o capítulos.

Pero antes de explicarte el argumento de esta obra, puedes consultar la biografía de su autor, Robert Musil, para conocer mejor las circunstancias y el contexto en el que fue escrito. Lo único que tienes que hace es pulsar en el siguiente enlace:

Robert Musil

La obra se sitúa en una ciudad ficticia llamada Kakania que en realidad hacía referencia al imperio austro-húngaro de la época.

El personaje principal se llama Ulrich, que es el que da nombre a la obra, ya que se considera un «hombre sin atributos» porque no tiene unas características determinadas que le construyeran una auténtica personalidad propia.

Como ya hemos dicho con anterioridad, la obra es muy larga, pero, a pesar de ello, no ocurren numerosos acontecimientos en ella.

La obra comienza con una descripción por parte de Ulrich de la vida de los políticos a través de una fiesta social y frívola, de cuya organización formaba parte.

El tema central sobre el que gira la primera parte de la obra se centra en la contraposición que existe entre la política y la justicia.

Sin embargo, en la segunda parte deja este tema de lado y se inclina por hablar del amor de dos hermanos, ya que el mismo Ulrich, cuando está al lado del cuerpo muerto de su padre se encuentra con su hermana Ágata a la cual llevaba muchísimo tiempo sin ver y se había convertido en una joven muy guapa y atractiva.

A partir de este momento, los hermanos retoman su relación de una forma un poco extraña y ambigua.

Para Ulrich, la única relación con una mujer que para él realmente merecía la pena era la que tenía con su hermana Ágata, puesto que el resto de mujeres con las que había tenido relaciones tan sólo le satisfacían en el plano carnal.

La relación entre los hermanos se sigue consolidando durante la obra y se vuelven inseparables, comparados con palabras textuales como si fueran «siameses de un nuevo género».

Poco después aparece el personaje de su alter ego, Arheim, considerado un hombre con atributos, pues era confiado, sociable, millonario y todo lo contrario a Ulrich.

Esta obra contiene muchas interpretaciones complicadas filosóficas y psicológicas al describir la sociedad de una época que desapareció tras comenzar la Primera Guerra Mundial.

A pesar de no haber sido terminada, el estilo con el que Robert Musil escribió parte de esta obra permite que se pueda deducir e interpretar lo que hubiese ocurrido al final.