19
Abr

Abril Rojo, de Santiago Roncagliolo

Publicado por Pablo el 19 de Abril de 2007 a las 10:45 am

Abril RojoEl escritor peruano Santiago Roncagliolo se convirtió, con su obra Abril Rojo, en el primero de su nacionalidad en ser galardonado con el Premio Alfaguara de Novela. Ocurrió en 2006, y semejante éxito bien merece una aproximación al libro que consagró su talento.

Abril Rojo cuenta, a juicio de la mayoría de los críticos, con tres elementos que elevan su calidad por encima de la media. El primero es que se trata de una novela policíaca, concebida de una manera novedosa y atractiva. El segundo es que está escrita con un estilo fenomenal, elegante, realista y sincero. El tercero es que no es una historia superflua, sino que nos habla de cosas, nos transmite ideas, tiene un fondo rico y profundo.

El protagonista de la novela, Félix Chacaltana, es un tipo sumiso, mediocre, que acepta lo que le dicen sin mayor interés en averiguar lo que hay detrás. No es el típico protagonista de las novelas policíacas o detectivescas. No es Philip Marlowe, para entendernos. Y no se ve metido en la trama por amor a la verdad, ni por un indomable deseo de hacer el bien o de ayudar a nadie. Al contrario, se ve envuelto en ella sin quererlo, sin buscarlo, es más, en contra de su más íntima voluntad. Tal es el personaje que Roncagliolo se saca de la manga. Tal es su aportación a un género en el que parecía que no se podía innovar más.

En cuanto al estilo, sólo podemos decir que es excelente. El libro está formidablemente bien escrito. Por un lado, utiliza el lenguaje con elegancia, las descripciones son bellas y realistas, los diálogos se suceden con fluidez. Por otro, el lector nunca encuentra el libro difícil de seguir, antes bien lo contrario, se lee con una facilidad asombrosa.

Y el tercer elemento que hace grande esta novela es que, como decíamos, nos retrotrae a una realidad interesante, nos habla de unas gentes, de unos quehaceres y de unas realidades interesantes y profundas. La novela está ambientada en Perú, durante la época en que no se sabía muy bien si el grupo terrorista Sendero Luminoso iba o no a volver a actuar. Los miedos, las reacciones y las respuestas a esa amenaza los vemos magistralmente reflejados en Abril rojo. Una lectura imprescindible.

19
Abr

Las sílabas

Publicado por Pablo el 19 de Abril de 2007 a las 10:44 am

SílabasLas sílabas son la segunda unidad más pequeña de nuestra lengua. Ya sabéis que la unidad mínima es la letra, en la lengua escrita, y el fonema, en la lengua hablada. Pues bien, cuando estas unidades se juntan entre sí forman las sílabas, que son a su vez las partes fundamentales de las palabras.

Quizá os preguntéis qué tiene de interesante, o de importante, estudiar las sílabas. Pues bien, el estudio de las sílabas influye a la hora de acentuar las palabras y, lógicamente, también a la hora de saber cómo pronunciarlas adecuadamente. Saber identificar las sílabas en las que se divide una palabra nos ayudará a desentrañarla, porque las sílabas, antes de formar las palabras, forman las raíces de éstas. A estas raíces luego se añaden sufijos y desinencias, pero todas estas cosas están hechas de sílabas, así que es importante conocerlas.

Las sílabas, aunque se hacen a partir de la unión de letras, pueden estar compuestas de una sola letra o de un solo fonema. No hay problema. Pensad en la conjunción y cuando va uniendo una palabra y otra. Y es una letra que, ella sola, ha formado una sílaba. Y la sílaba Y (qué lío), ella sola, también forma una palabra. Generalmente, todas las vocales pueden hacer eso, formar ellas mismas su propia sílaba. Y no tienen, necesariamente, que componer además una sola palabra. ¿Cuál es la primera sílaba de la palabra OJO? Exacto, la O, ella sola.

En cambio, las letras consonantes no pueden formar sílabas por sí mismas. Una N, o una S, o una V, solas, no significan nada. Pero cuando las unimos a una vocal pueden formar No, Si, o Vi. Ya sí tienen significado. Así que podríamos decir que, en el lenguaje, la sílaba es la unidad mínima capaz de portar un significado.

Saber identificar las sílabas de las que consta una palabra es muy fácil. Sólo hay que saber deducir los golpes de voz que empleamos al decirla: por ejemplo, la palabra TÍO se compone de dos golpes de voz (ti y o), luego es una palabra compuesta de dos sílabas, o lo que es lo mismo, bisílaba.

Las sílabas son a las palabras lo que las letras son a las sílabas. Es decir, podemos identificar también las sílabas cambiándolas de sitio. Elefante está compuesta de e-le-fan-te, ¿verdad? Podríamos formar con ella e-fan-te-le, por ejemplo. Si no lo hacemos no es porque no sea posible, sino porque esa composición de sílabas (es decir, esa palabra) no significa nada. ¡Las sílabas tienen que significar algo, y sus uniones también!

Como último apunte, que quizá ya hayáis captado, una palabra nunca puede sumar menos vocales que sílabas, porque, como hemos visto, en toda sílaba debe haber, al menos, una vocal. Elefante tiene cuatro sílabas, y tiene, claro, cuatro vocales (e-e-a-e). Sí podría darse el caso de que una palabra tuviera más vocales que sílabas, como murciélago (u-i-e-a-o). Esto es posible porque dos de ellas (i-e) van unidas en una misma sílaba (cié). Tal cosa se llama diptongo, pero lo veremos en otra clase, junto con los triptongos y los hiatos.

Por último, deciros que, generalmente, a las palabras que tienen más de tres sílabas (como elefante y murciélago) se las llama polisílabas. A las que tienen tres, trisílabas. A las que tienen dos, bisílabas. Y a las que sólo tienen una, monosílabas.

18
Abr

La literatura sánscrita: Puranas, teatro, poesía y fábulas

Publicado por Pablo el 18 de Abril de 2007 a las 03:28 am

SánscritoSiguiendo el hilo de nuestro anterior artículo, continuamos hablando de la literatura sánscrita para contemplar ese conocimiento básico que, al menos, pretendemos inculcar con estas entradas.

Hablamos ayer de los Veda y de los grandes poemas épicos del sánscrito; hoy lo haremos de los Puranas, del teatro, de la poesía y de la fábula. Los Puranas son un conjunto de obras literarias, en verso, que conforma una especie de enciclopedia de de civilización india. En ellos se recogen cientos de leyendas, tradiciones y mitos, relacionados con la vida religiosa pero también, en muchas ocasiones, con los aspectos profanos de esa cultura.

Se considera que, en torno al siglo II a.C., nació el teatro indio, y que, más adelante, se convertiría en una de las manifestaciones más brillantes de la literatura sánscrita. Nos han llegado a través de la historia más de cuatrocientas obras, sobre historia, política, corrupciones y poder, comedias de enredos y farsas (otro tipo de comedias que ofrecían situaciones sorprendentes y cómicas, casi surrealistas, pensadas para hacer reír).

El dramaturgo más popular fue Kalidasa, que también era poeta. Sin embargo, es muy difícil aventurar algún dato acerca de su vida. Se considera que vivió entre finales del siglo IV y finales del VI d.C., y se le atribuyen multitud de obras.

La poesía también fue un vehículo importante, a través del cual se trataron temas de gran relevancia para la civilización india, sobre todo el amor y el sexo. Poemas que describían la vida amorosa, las dudas y reconciliaciones de los amantes, así como sus pasiones, se hicieron muy populares. El poeta Amaru es un gran representante de este arte.

El último gran género que trataremos sobre este tema es la fábula. Se trataba de relatos breves, que explicaban historias comunes a todos los hombres. La mayoría transcurría en lugares y tiempos indeterminados, y sus protagonistas eran animales. La más importante compilación de este tipo de narraciones es el Panchatantra, una gran recopilación de cuentos en los que un sabio hace leer a sus hijos numerosos relatos para que aprendan las cuestiones más importantes de la vida. No se conserva su original, pero sí se tradujo al árabe en el siglo VIII y, posteriormente, al castellano. Es conocido, en nuestro idioma, como Calila y Dimma.

18
Abr

La letra y el fonema, las unidades mínimas de la lengua

Publicado por Pablo el 18 de Abril de 2007 a las 03:28 am

Letras y palabrasLa unidad más pequeña que existe en el lenguaje es la letra, cuando hablamos del lenguaje escrito, y el fonema (se representa con el sonido entre dos barras inclinadas: /e/, por ejemplo), cuando nos referimos al lenguaje oral. Es muy común que coincidan (como la letra a y el fonema /a/), pero no siempre ocurre. La letra c, por ejemplo, suena como /k/ en caza y, sin embargo, suena como /z/ en cerro. Ahora veremos más casos como éste.

La palabra letra viene del latín littera (no confundir con litera), mientras que fonema proviene del griego fónema, que viene a significar “sonido de la voz”.

Como decíamos, la mayoría de las letras tienen sus propios fonemas únicos, pero hay ciertas excepciones y casos particulares:

La C representa dos sonidos: /k/ y /z/ (caray, cetáceo).

La Y también tiene dos sonidos: voy (suena como i), y ayer (suena como /ll/).

La W, que no es patrimonial del español, puede sonar como /b/ (woltio), o como /gü/ (whisky).

La G y la J, son, en cambio, dos letras con el mismo fonema (Giménez y Jiménez se prouncian igual), aunque la G también puede sonar de otra manera: ganar, gozar…

Cuando la C se encuentra con la H, forman un sonido nuevo: /ch/, como pasa en chocolate.

La H sólo se pronuncia cuando va detrás de la C, como hemos visto, formando una CH. En cambio, cuando va sola, sea al principio o en medio de una palabra, no se prouncia (hoy, ahora…).

La I comparte sonido con la Y cuando ésta va al final de la palabra (como en buey).

La L también puede desdoblarse si se encuentra consigo misma, formando la /ll/ (llorar, llover).

La R puede sonar fuerte cuando va al principio de la palabra (roer, rectángulo) o suave si va en el interior (tarea, parar). En cambio, si va desdoblada (rr), como en arrea, o en carruaje, vuelve a sonar fuerte.

La U se vuelve invisible cuando hablamos (es decir, no se pronuncia) cuando va detrás de la q o de la g, excepto cuando lleva diéresis (vergüenza, lingüístico).

La Z comparte sonido con la C, y sólo se usa delante de a, de o, o de u. En esos casos reemplaza a la C, ya que donde C suena /k/, Z suena /z/ (zapato, zorro…).

17
Abr

La literatura sánscrita

Publicado por Pablo el 17 de Abril de 2007 a las 10:00 am

SánscritoLas literaturas sánscrita, hebrea y árabe son, junto –por supuesto- a la griega y la romana, las fuentes culturales más importantes de nuestros conocimientos y saberes actuales. Si bien la griega y la romana son debidamente estudiadas y conocidas por todos nosotros, no ocurre otro tanto con las tres primeras. De tal forma, vamos a intentar, en lo sucesivo, dar una idea básica sobre las tres, para ocuparnos más delante de otras que ya nos serán más familiares.

Literatura sánscrita
La lengua indoeuropea más antigua que hoy conocemos es el sánscrito, que apareció en la India, aproximadamente en el año 2500 a.C., y que fue la lengua utilizada por los primeros pobladores de lo que hoy es Europa y Asia Menor. La literatura sánscrita gira en torno a la religión, el culto y la sabiduría. Los Veda son sus textos más antiguos, y los conocemos por su carácter religioso y por ser un elemento esencial para el desarrollo de la liturgia. El hinduismo encuentra en ellos sus primeros textos sagrados. Al período Veda corresponden un gran número de textos que se han dividido en tres grupos, para su estudio: los Samhita, los Brahmana y los Sutra.

Pero no se acaba ahí; lo mejor de la literatura sánscrita está por llegar. Después del período Veda surgieron los grandes poemas épicos escritos en esta lengua, que son el Mahabbarata y el Ramayana. El primero es una de las composiciones literarias más extensas que se han escrito nunca, pues tiene más de doscientos mil versos ( treinta veces más que la Eneida, por ejemplo). La acción transcurre de forma desordenada, y en mitad del relato se introducen textos legales y morales, algo muy valioso para estudiar la cultura, pero ajeno al argumento del poema.

Por su parte, el Ramayana no es tan extenso, pero recoge una gran variedad de leyes y asuntos filosóficos y teológicos. Es muy popular y suele leerse en público durante muchas celebraciones indias relacionadas con la religión. Relata las aventuras del príncipe Rama, que sufre un largo destierro en la selva, donde su esposa es secuestrada y él se ve obligado a salvarla. Al final lo consigue y ambos vuelven a su hogar.

Su autor, Valmiki, ofrece al lector una multitud de descripciones, de batallas y de escenas íntimas, por lo que el Ramayana es también un instrumento sin parangón para estudiar la cultura en la que se enmarca.

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